Hay veces que las casualidades te hacen sonreír. Cúmulos de circunstancias que hacen que pienses que quizá es posible que exista un orden en este caótico e interesante universo.
La mayoría de los que a veces os pasáis por aquí, sabéis de mi enmarañado entramado emocional, y sabéis también como me sirvo de ello para desarrollarme con el verbo debido a mi obsesión con escribir sobre el día a día mundano y cercano. Y es ese día a día lo que hace poco, sentado como siempre en alguna terraza a la orilla del mar, me llevó a escribir algo que titulé Te odio en donde básicamente plasmaba la ambivalencia de lo estúpidos que podemos llegar a ser por querer desterrar algo que si bien está intrincado en lo más profundo de nuestra alma, sabemos a ciencia cierta que sólo conduce al desastre. Y encima, para más inri, en realidad, no queremos desterrarlo porque es el motor que nos sigue haciendo respirar.
Pocos días después, gracias a mi, creo que ya enfermiza por desbordante obsesión por Love of Lesbian, descubrí a Los Seis Dias, un grupo cuyas fotos promocionales las había hecho la llena de talento Lyona, fotógrafa responsable del nuevo book promocional de los lesbianos. Si bien, al principio no les presté interés ya que no podía despegarme del avance de 1999, ayer, no me preguntéis el porqué, antes de irme a patinar, como todos los viernes, me dio por buscar algo suyo, quedándome literalmente fascinado con su single Andante con Vespa.
Lo cierto es que la historia no tendría sentido si no fuera porque esta mañana he seguido explorando, y en su myspace he encontrado algo que me atravesó en el momento de escucharlo. Con el mismo título que mi poema, la preciosa voz de Nereida Cerdá se enroscaba de una manera deliciosa con la garganta lesbiana de Santi Balmes, desgranando una letra que me ha hecho quemar mi propia obra por indigna de ese título y por pertenecerme más que mi propia creación.
Y esto no sería más que una simple coincidencia de no haber sido por el toque final, cuando esta misma tarde recibo en mi cuenta de facebook una solicitud de amistad del propio grupo, supongo que movidos por el hecho de figurar entre la lista de amigos de otro lesbiano insigne, el genial JoanRa.
Y ahora no puedo quitarme esa canción de la cabeza, porque te odio, como nadie en este mundo te odiara, te odio, como no se puede odiar a nadie más.
Pero entre el primer y el segundo álbum de su serie estrella tuvo tiempo para sacarse de la manga una auténtica delicia. Con un marcado tinte autobiográfico [Kenny Ruiz se mudó muy joven a Granada y posteriormente a Barcelona] se nos presenta este Barcelona.